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Al final de este viaje...

"Al final del viaje, partiremos de nuevo..." dice una canción del emblemático Silvio Rodríguez.... y es que después de días y semanas pensando, planeando, ideando... me decido a escribir en este espacio que tiene tanto de público como de personal. 

Cielo cubierto de nubes rosas al atardecer 
Siempre he pensado que uno puede viajar a través de la mirada de otros como lo hacemos con los libros, el cine, la fotografía...el internet! Gracias a la globalización o tal vez, a pesar de ella, conocer lugares que antes eran inimaginables, hoy por hoy es posible! Así, yo he "viajado" a Europa, he conocido los lugares más fascinantes de Australia y Nueva Zelanda, conozco las tendencias actuales de la moda en Japón y sé qué hay detrás de las montañas que veo desde mi ventana... pero aunque pueda imaginar esos lugares y hasta sentir que los "conozco", siempre me hará falta saber a qué huele el viento, cómo son las miradas de las personas que te cruzas por ahí, qué sonidos inundan las calles, cómo es el ritmo y el andar de esa ciudad... 

Es por esta razón que hoy me atrevo a escribir, a relatar, y con esperanza digo: a "hacer sentir" lo que veo, respiro, vivo y siento a diario cuando recorro un lugar nuevo, una ciudad nueva, un país nuevo. 

Si bien soy chilanga de nacimiento, mente y espíritu... el amor me trajo a vivir una aventura del corazón bien al sur. Sentada en la mesa del comedor, diviso cientos de edificios que forman el centro de una de las provincias más "pobladas" en Argentina; y entrecomillo pobladas porque mis parámetros de población enmarcados en una de las ciudades más POBLADAS del mundo... me hacen sentir que es poca la gente, cortas las calles y limitadas las opciones. 
Vista desde mi departamento al Barrio de Nueva Córdoba

Amanecer rosado desde mi ventana



















Sin embargo, día a día mi ventana me deja maravillarme con el despertar y decaer del sol que, en conjunto con lo cóncavo del cielo en el cono sur, hacen de cada amanecer y atardecer únicos y sorprendentes! 

Hay una Córdoba en Argentina y en España, y en México tenemos nuestra propia versión en Veracruz... con la diferencia ortográfica de la "v". Pero sólo hay una Córdoba en mi corazón! y es esta ciudad por la que transito cada día; en la que aprendí el significado de ser "extranjera" y en la que mi ser se encuentra anclado por un corto o largo tiempo... esa incertidumbre de siempre que viene de vuelta a mi vida. 

Amanecer otoñal 
Estando de este lado del mundo he recorrido terrenos inexplorados por mi y probablemente explorados por otros tantos! Pero la idea de este blog es poder contarles aquellas pequeñas y grandes cosas que me sorprenden a diario y algunas otras con las que reafirmo mi propia identidad como mexicana... y es que, si bien México y Argentina son naciones hermanas, comparten un mismo idioma y hasta algunas tradiciones; son mucho más distintas y distantes de lo que jamás imaginé! 




Espero disfruten de los relatos que iré compartiendo y puedan también relatar los mundos en los que ustedes se maravillan! 

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